El Tarot es un misterio, es un libro en imágenes que cuenta una historia, la historia de la búsqueda del hombre por su verdad. Existen distintas interpretaciones de esta historia, es por eso que hay tantos tarots. No pienso que una es mejor que otra, pienso que estas imágenes son una guía para entender cómo está estructurado el ser en relación con el camino de su desarrollo, el camino espiritual. No es una historia que cuenta hechos, sino cómo evoluciona la consciencia. Existen dos tiempos, el horizontal y el vertical. En el tiempo horizontal ocurren los hechos históricos, y es justamente a esta historia a la cual no me estoy refiriendo. En el tiempo vertical ocurre el desarrollo de la conciencia.El Tarot se divide en tres grupos; los arcanos mayores, los arcanos de la corte y los arcanos menores. Tenemos alrededor del eje de la conciencia, cuatro lenguajes diferentes que están íntimamente relacionados; el lenguaje del intelecto, el del corazón, el corporal y el sexual. Los arcanos menores hablan específicamente de estos lenguajes, de cómo evolucionan e involucionan de acuerdo a las experiencias. Los arcanos de la corte representan tipos de personalidad y los arcanos mayores son la estructura del inconsciente colectivo, son los arquetipos universales que representan las ideas generales, las experiencias más amplias, de mayor éxtasis que el hombre es capaz de vivir.
En una época materialista, hemos enterrado estas imágenes tan hondo que hoy no sólo nos hemos olvidado de ellas, sino que vivimos como esclavos entre inercias que cada día nos tienen más anesteciados.
Son 22 arcanos mayores y ellos son los que hablan específicamente del desarrollo de la conciencia. El primero de ellos es El Loco. Este personaje es el que comenzará a viajar a través de las páginas de esta historia con el fin de llegar a su propia realización, es decir, que el hombre pueda descifrar los enigmas más profundos de la existencia y al fin alcance su propio corazón, su hogar, el sentido último de su vida.
Ahora bien, ¿quién es El loco? ¿Cómo voy a comenzar el viaje si no sé quién es el que emprende el viaje?
Para vislumbrar a El Loco debemos viajar a la infancia y rescatar al niño herido que vive dentro de uno mismo. El niño que lleva años y años inhibido, abandonado, con tanta necesidad de ser rescatado por la única persona que puede hacerlo, tú mismo.
Se realiza una reconexión con esta parte esencial nuestra para comenzar a sanarlo y recuperar los valores más elevados que nuestro niño interior nos regala; libertad, sinceridad, espontaneidad, juego, improvisación, creatividad, vulnerabilidad, inocencia, complicidad, humor y comunicación. Una vez que estas cualidades han sido recuperadas y comienzan a desarrollarse entonces podemos vislumbrar a El Loco. Él es la energía primordial sin límites, es el despertar de la energía divina que vive dentro de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario